El Museo Caraffa se viste de armenio: la exposición inmersiva GRUNK desafía la percepción
La exposición inmersiva GRUNK desafía la percepción y celebra el centenario de la comunidad armenia en Córdoba
El próximo jueves 2 de julio a las 19:00 hs, el Museo Emilio Caraffa inaugurará Grunk. Una travesía de 100 años, una instalación interactiva e inmersiva de escala monumental que conmemora el centenario de la comunidad armenia en Córdoba. La muestra es el resultado de un exhaustivo trabajo colectivo y cooperativo entre el Grupo Espilus y el Grupo Menk, impulsado por la Comunidad Armenia de Córdoba.
La propuesta artística promete transformar el espacio del museo y quebrar la percepción tradicional del espectador a través de un despliegue sin precedentes. La exposición celebra la rica integración cultural entre Armenia y Argentina, reflejada tanto en los símbolos de la exhibición como en las raíces de los propios artistas participantes.
El dispositivo funciona con la inversión de la percepción
Al ingresar a la exposición, cada visitante recibe un dispositivo o “caja espejo” horizontal que anula la visión frontal y lateral, obligándolo a mirar únicamente hacia abajo para ver lo que está arriba, generando un fenómeno físico-psicológico de inversión espacial. El cerebro asume que lo que está en el techo es el suelo que se pisa, provocando un paseo lleno de sorpresa, sensaciones de ingravidez, vértigo y dudas.
Este tránsito desafía de manera directa los sentidos, la interocepción y la propiocepción. Entre campos simulados de tréboles amarillos, flores de no me olvides, cientos de barcos de papel, puentes colgantes, aromas y el sonido melancólico del duduk, el público experimenta de forma física la odisea de la diáspora: el desierto, la incertidumbre, la pérdida, pero también el florecimiento y el arraigo en las sierras cordobesas.
La segunda parte del recorrido presenta tres instalaciones profundamente simbólicas. La primera se centra en las valijas, que funcionan como metáforas del desplazamiento forzado y de los tesoros culturales protegidos durante el viaje. Luego, el recorrido se topa con el muro y las grullas, que consiste en una proyección audiovisual interactiva que simula las ventanas de una iglesia armenia tradicional. Finalmente, la experiencia concluye con el paisaje espejado, un cierre inmersivo donde la geografía rocosa de Armenia y las sierras de Córdoba dialogan en un infinito visual.
Conciencia ambiental y trabajo colectivo
La muestra prioriza una escala monumental construida de manera artesanal y a mano, utilizando técnicas de reciclado y reutilización de elementos cotidianos de desecho. Este enfoque se complementa con animaciones digitales en 3D y proyecciones audiovisuales, creando un equilibrio entre lo analógico y lo digital.
El equipo que hace posible esta creación está integrado por los miembros del Grupo Espilus y el Grupo Menk, junto con un destacado equipo técnico. Las entradas se adquieren en la Recepción del Museo o de manera anticipada en el sitio web de Autoentrada.
Explora más noticias en nuestra sección: Arte y Cultura
